martes, 11 de marzo de 2014

Se frenan las denuncias de acoso sexual

Esther Oliver, que coloboró en el primer estudio sobre violencia en las entidades académicas, dijo ayer que estas situaciones arruinan trayectorias profesionales de muchas mujeres.

Las situaciones de acoso sexual a mujeres que se producen en ámbitos universitarios tienen enormes dificultades para salir a la luz. La razón es la estructura «feudal» que, a juicio de Esther Oliver, permanece aún en las universidades españolas: «Existe mucha dificultad para romper el silencio en las universidades y apoyar a las víctimas porque se mantiene una estructura feudal muy jerarquizada con el poder muy arraigado y denunciar el acoso sexual del profesorado puede traer consecuencias muy graves».
Oliver es investigadora Ramón y Cajal en el centro CREA de la Universidad de Barcelona y participó en la investigación dirigida por Rosa Valls Violencia de Género en las Universidades Españolas (2006-2008), que arrojó algunos resultados que hicieron reflexionar a las administraciones. Entre otros, que casi un  62% de las personas encuestadas (un millar) conocían de algún caso de acoso sexual en la universidad. Gracias a que se destapara esta realidad se consiguió, por ejemplo, que la Ley de Igualdad de 2007 incluyera la indicación de que existan protocolos para trabajar contra esta lacra en el ámbito universitario.
Pero la realidad es que se va avanzando muy lentamente y que no hay en España ninguna universidad que pueda considerarse ejemplar en este sentido. Para buscar la excelencia, Oliver aconseja  conocer los recursos de entidades educativas de mucho prestigio como Oxford o Harvard. «Hay una falta de apoyo muy grande a las víctimas e incluso a las personas que las apoyan y no es infrecuente que reciban difamaciones, acusaciones y muchas presiones; hay un clima hostil con mucha dificultad para romper esta estructura», añadió la experta.
Esta realidad provoca que las carreras profesionales de muchas mujeres se vean cercenadas ya sea porque abandonan sus carreras académicas debido a que no se han atrevido a denunciar o no han sido escuchadas o a que cambian de departamento «porque las áreas donde se han sentido acosadas están encabezadas por personas que acumulan mucho poder y están muy protegidas y apoyadas».
Frente a este estado de cosas, realmente descorazonador, se van levantando iniciativas que pretenden pararle los pies. Una de ellas es la creación de la Red Solidaria de Víctimas de Violencia de Género en las Universidades (que se puede encontrar en la red social Facebook) y que ha sido reconocida por el Banco de Buenas Prácticas de la Fundación Mujeres. La página está gestionada directamente por las víctimas de acoso sexual y por las denominadas ‘víctimas de segundo orden’ que son también acosadas con difamaciones y calumnias por haber apoyado a las primeras.
Esther Oliver explicó esta realidad en la I Jornada Universidad, contexto de formación. ¿Contexto de protección contra la violencia hacia las mujeres? que tuvo lugar en la Universidad de Burgos en la que participaron activistas contra la violencia de género de diferentes asociaciones de la ciudad y que será el punto de partida de una investigación sobre la violencia de género en la UBU dirigida por la profesora Sara Tapia. El trabajo, financiado por el Instituto de la Mujer, cuenta con la colaboración de la Unidad de Igualdad de Oportunidades y del Instituto de Formación e Innovación Educativa.

Noticia del Diario de Burgos


Comentario: Atajar el acoso escolar debería ser una práctica útil y eficaz y no como lo es ahora un me tapo los ojos y no veo la realidad que sucede. No solo ocurre en la Universidad tambíen en colegios de Primaria, Secundaría, Bachiller y FP. Es una práctica habitual denigrar a las mujeres en los ámbitos escolares y posteriormente laborales, sobre todo en ciertas ramas. Así como tambiés es practica habitual el bulling que va de la mano del acoso. Hay que concienciar a la sociedad hacia la igualdad de sexos y que salgan a la luz los problemas para poder resolverlos eficazmente.
 

Sonrisas Viajeras

Tres burgalesas integran la próxima expedición de Payasos Sin Fronteras en el Líbano. Les esperan 24 actuaciones para los espectadores de campos de refugiados, colegios y hospitales.

Cuando Javier Rey estuvo en el Líbano hace unos años, con otra expedición de Payasos Sin Fronteras, no había guerra en Siria. Lo que se encontró entonces fue un país con miles de refugiados palestinos «conviviendo» junto a refugiados iraquíes y libanenes de distintas confesiones religiosas, y con un Beirut en el que eran patentes las huellas de la contienda. Pero a este paisaje libanés ya de por sí duro se le ha unido desde principios de 2011 el conflicto bélico sirio, país fronterizo que cada día «envía» a cientos de refugiados que huyen de la guerra y la violencia con lo puesto.
La situación es más complicada y mayor la necesidad de acercar una sonrisa, pero la movilidad de los payasos se reduce: «Tenemos que viajar con seguridad, acompañados de miembros de la contraparte porque hay riesgo de atentados en Beirut e incluso de secuestros. Por ejemplo, al barrio chiíta no iremos porque no es aconsejable», resume el miembro de la compañía La Sonrisa.
Junto a Javier Rey, veterano en este tipo de viajes solidarios con la ONG que reparte sonrisas, viajan otros dos burgaleses: Alicia Benito (que ya formó parte de una anterior expedición en otro destino) y Fernando Ballesteros, de Teatro Atópico, que se estrena con Payasos Sin Fronteras. La expedición durará 12 días y la completa el catalán Moi Jordana.
Los cuatro llevarán sus sonrisas y narices de payaso a espectadores a los que les han arrebatado las ganas de sonreír:  campos de refugiados, asentamientos ilegales, hospitales y colegios serán sus escenarios habituales. Su público, la población infantil y juvenil que vive en precarias condiciones. La finalidad de esta intervención es ofrecer una cara más amable y alegre para proporcionar apoyo emocional a las poblaciones residentes en el Líbano que han padecido o padecen por su condición de refugiados o por los conflictos armados que todavía existen.
El viaje tiene 24 actuaciones previstas que se han programado con la colaboración y ayuda de Unicef y la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo en el Líbano).

Noticia de Diario de Burgos


Comentario: Que otros puedan disfrutar de lo que nosotros consideramos habitual nos hace valorar más la actividad que realizan estas personas. Dandose a los demás en situaciones nada dignas.Es una gran labor que desde aquí debería valorarse mucho más y precisar de más apoyo para que pudiera realizarse con más frecuencia y pudiera llegar a más lugares.

Trabajo Femenino

Promoción Gitana pone en valor las tareas que históricamente han realizado las mujeres de ese pueblo y habilita un espcio en que explicaron sus experiencias y testimonios.

Como en tantas otras sociedades, en la gitana han sido las mujeres las que se han ocupado  siempre y mayoritariamente del cuidado de las otras personas (sobre todo niños y ancianos) y de la casa. Pero en este caso concreto, ellas han sido protagonistas, además, de otras labores como las de la vendimia o la de la venta ambulante. Un trabajo que ahora ha sido reivindicado por la asociación Promoción Gitana en la actividad Memoria viva de nuestras abuelas, que tuvo lugar ayer en la sede que este colectivo tiene en la calle Aranda de Duero.
El objetivo era darles a las féminas el protagonismo que merecen y, sobre todo, escuchar sus testimonios, que reflejan extraordinariamente el valor y el coraje de unas mujeres que han tenido que salir adelante, muchas veces en no muy buenas condiciones sociolaborales, con los niños, los mayores, el trabajo compartido con los varones... 
El entorno de este acto, el Día Internacional de la Mujer, que tuvo lugar el pasado sábado, refleja más, si cabe, la importancia de una labor que casi nunca cuenta en las estadísticas oficiales pero que sostiene -lo hizo siempre y así continúa- a toda una sociedad.
La sala en la que se celebró esta singular tertulia estaba adornada para la ocasión con siluetas femeninas que hacían referencia a profesiones también ejercidas por mujeres gitanas pero de una forma minoritaria todavía. 
De esta manera, los responsables de Promoción Gitana quisieron destacar la importancia de la educación y la formación para que las niñas y las jóvenes (y sus mayores) reflexionen sobre la necesidad de no abandonar las aulas a edades tempranas y tengan un abanico más amplio de oportunidades para desarrollarse laboralmente.
 
Noticia de Diario de Burgos
 
 
Comentario: Es un paso adelante reconocer el trabajo que hace la mujer no solo en el ámbito puramente laboral sino en el horgar familiar. Es un factor muy imporante para el desarrollo de la sociedad que muy pocas veces se tiene en cuenta. Así como mejorar la formación para una posterior elección de futuro.